En el artículo Un ancla para el alma, señalamos la posibilidad de conseguir esperanza frente a la pobreza, el sufrimiento, la enfermedad, la vejez y la muerte.
Apreciado lector, si la respuesta es sí concordará con nosotros en lo apropiado del título de este artículo, “La grandeza de esta esperanza”.
Pero ¿qué es tener esta esperanza? … Hay quienes compararían tener cierta esperanza a un espejismo. En el lenguaje coloquial se llama espejismo a una fantasía, una quimera o un sueño. “Dice una cita de Han Sha que nadie puede beber el agua de un espejismo. Ese charco en el desierto que a lo lejos parece tan real se difumina conforme nos acercamos […] no existe; el agua no era más que una ilusión, un deseo.”
¿Es la esperanza que señalamos en este artículo un espejismo, una ilusión que nace de nuestros deseos?
En los idiomas que se escribió la biblia las palabras que se traducen esperanza transmite la idea de esperar y desear algo bueno, no solo incluye el deseo de que pase algo bueno, sino también tener razones válidas para creer que eso ocurrirá. Esta esperanza se basa en pruebas convincentes. No se basa en lo que nosotros deseamos que ocurra, sino en los propósitos de nuestro creador y lo que Él quiere para nosotros.
La grandeza de esta esperanza incluye lo que dice de ella la carta a los Romanos en el capítulo cinco y versículo cinco, “esta esperanza no nos defrauda”. [1] ¡Cuantas esperanzas hemos abrigado los seres humanos y no las hemos visto realizadas! ¿Porque esta “esperanza no nos defrauda”?
Porque la ha hecho “el Dios de la verdad” y “es imposible que […] mienta”. [2] Para ayudarnos a confiar en sus promesas y por consideración recurrió a un valioso recurso legal, el juramento. Le juró a su amigo Abrahán bendecir a todas las naciones de la tierra … apreciado lector, aquí podemos estar incluidos usted y nosotros.
Le citamos; “[…] juro por mí mismo que te bendeciré mucho. Haré que tu descendencia sea tan numerosa como las estrellas del cielo […] y todas las naciones del mundo serán bendecidas”. [3] Estas palabras fueron dirigidas a Abrahán.
Tiempo después el apóstol Pablo con el fin de fortalecer la fe y la esperanza aludió a este incidente, dijo que Dios “[…] interpuso juramento […] es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo […] para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros”. [4]
“La grandeza de esta esperanza” ha sido garantizada por la promesa y el juramento del propio Dios. Él ha hecho que su mismísimo nombre y reputación esté relacionado con su promesa, “[…] juró por sí mismo, porque no había otro superior a él por quien jurar;” [5]
Nuestro sincero deseo es que encuentre un buen fundamento para tener la “[…] plena certeza de la esperanza,” y que podamos estar entre los que “[…] heredan las promesas”. [6]
Parte de la grandeza de esta esperanza se encuentra en las palabras de Apocalipsis capítulo 21, versículos 3 y 4 que dice; “[…] Dios está con la humanidad […] Y les secará toda lágrima de sus ojos, y la muerte ya no existirá, ni habrá más tristeza ni llanto ni dolor. Las cosas anteriores han desaparecido”. [7]
¿Tenemos razones válidas para creer o pruebas convincentes de que un mundo así será posible? … Apreciado lector, escribiremos sobre esto.
Foto: enbuscadedios.org (equipo)
[1] La Biblia. Dios Habla Hoy. Romanos capítulo 5, versículo 5.
[2] La Biblia. Reina Valera 1960. Salmos capítulo 31, versículo 5 y Hebreos capítulo 6, versículo 18.
[3] La Biblia. Dios Habla Hoy. Génesis capítulo 22, versículos 16 al 18
[4] La Biblia. Reina Valera 1960. Hebreos capítulo 6, versículos 17 y 18
[5] La Biblia. Dios Habla Hoy. Hebreos capítulo 6, versículo 13
[6] La Biblia. Reina Valera 1960. Hebreos capítulo 6, versículos 11 y 12
[7] La Biblia. Traducción del Nuevo Mundo (edición de estudio)